Saturday, April 19, 2008

del precio de los sueños

La mujer perfecta no existe. Y la vida es cara. Es corta, pero tampoco es perfecta. Siento decirlo, sobre todo si rompo alguna conciencia, pero estamos enamorados de un mito. O de muchos. Ningún príncipe azul llamará a tu puerta un claro día de verano. El matrimonio no es para siempre y nunca te tocará la lotería. Y, a pesar de lo mucho que luches, tal vez nunca puedas cambiar eso que tanto te molesta. Mejor es aceptarlo cuanto antes y vivir con ello. Ser un idealista ya no merece la pena. Intentarlo no siempre es conseguirlo.

Lo de vender un sueño no es nada nuevo. Se lleva haciendo toda la vida. Se nos aturde con lo que pudiéramos ser. Con lo que pudiéramos tener. Con ella. Arriba y abajo. A diestro y siniestro. Sin descanso. Durante años. No me extraña que cada vez haya más enfermos mentales. Más ansiedad. Más depresiones. ¿Qué esperaban?.

No quiero entrar ahora en las causas (¡ya saben cuánto detesto hablar de política!) pero me parece triste. Somos la generación con mayor potencial de la historia de la humanidad. Pero se nos exige más. Siempre más. Competir. Los unos contra los otros y contra ese fantasma que siempre nos supera pero que no existe. No es que nos vendamos al mejor postor, nos regalamos. Y, de nuevo, es una pena. Va siendo hora ya de despertar. Nadie va a venir a sacarnos del agujero. Porque estamos solos. Basta de perder el tiempo. A mí no es algo que me sobre.

Friday, March 28, 2008

partir otra vez

Sé que he estado ausente mucho tiempo. Primero buscando trabajo, luego arreglando papeles. Un par de escapaditas y ya, casi, estamos en abril. El tiempo vuela. Y yo vuelo con él.

Salgo este domingo para Grenoble, Francia, a trabajar. Para los que quieran saber de mi durante este tiempo, las buenas costumbres me gusta mantenerlas. Por lo cual, los invito a seguirme como hago siempre: www.karmagh.com

Supongo que tendré algo menos de tiempo que ahora para mi, y para ustedes. Espero que aún sea lo suficiente para seguir con esto. Lástima que los buenos deseos sean solamente eso, deseos.

Thursday, February 28, 2008

feliz cumpleaños

Acaba de cumplir un año todo esto. Fue a finales de Febrero. Es fácil recordar como empezó todo. La idea original y todo aquello. Pero me cuesta algo más estar seguro del por qué lo hice. Gracias a dios (en el sentido figurado, claro está) tengo en el archivo un lugar donde leer qué pasaba por mi mente en aquel momento. Un gran invento, sin duda. Tendré que sacarle más partido.

Muchas cosas han cambiado desde entonces. Y muchas más permanecen igual. De cualquier manera, supongo que no estoy para quejarme. Me conformo con seguir así un año más. Luego ya veremos.

Friday, February 8, 2008

discurso de Pausanias

"Verdaderamente sería de desear que hubiese una ley que prohibiese amar a los jóvenes para que no perdiesen el tiempo en una cosa tan incierta; porque, ¿quién sabe lo que llegará a ser una día esta juventud, qué habitos tomarán el cuerpo y el espíritu y de qué lado se volverán, si hacia el vicio o hacia la virtud? (...) Estos son los que han deshonrado el amor hasta el punto de hacer decir que era vergonzoso conceder sus favores a un amante. El amor intempestivo e injusto de la temprana juventud es lo que únicamente ha dado lugar a semejante opinión, en tanto que nada de lo que se haga según los principios de la sabiduría y de la honestidad será censurado con justicia".

Discurso de Pausanias.

Diálogo del Banquete, Platón

Sunday, February 3, 2008

matando el tiempo

Matando el tiempo. Es curioso. No fue hasta hace unos segundos en la ducha cuando me di cuenta del verdadero sentido de esa expresión. Es ahora que malvivo, o que sobrevivo. Ahora que ya soy, oficialmente, parado. Ahora que busco la respuesta a la pregunta de siempre entre lo que dejo dicho Sócrates, y luego escribió Platón, y lo que contaba Woody Allen a finales de los setenta. Eso sí que es curioso. Dos mil años y seguimos preguntándonos lo mismo.

Como ya he dicho, fue hace un rato. Ocurrió en la ducha. Mientras el agua caliente desaparecía para siempre por el sumidero. Ahora yo pensando, esa expresión debería estar prohibida. Estoy cansado de que los enamorados la devalúen a cada momento que pasa. Para siempre. Supongo que no es culpa de ellos. Son cosas que pasan, dirán ustedes. Bueno, vale. Pero tampoco es culpa mía. Vaya hombre! Encuentro, casi por casualidad, la otra cosa que ya me tiene harto. Ya saben, justos pagan por pecadores, todos somos iguales. Y eso que soy rojo. Por supuesto, sin ofender a los comunistas de verdad (si es que todavía queda alguno).

Y creo que ya basta de hacerlos esperar. He intentado demostrárselo y supongo haber fracasado. ¿Será ya hora de olvidarme de mis experimentos literarios? Quizá, pero yendo al grano puesto que, a estas alturas de mi vida, las introducciones sobran. Lo bueno de las cosas está en la tensa espera. En los tiempos muertos. La salsa de la vida subyace junto a esa pequeña bola (aunque ha sido demostrado que, en algunos casos, llega a ser tan grande como un balón de fútbol!) en la boca del estómago, lista para salpicarnos cuando intuyamos que ya llega el momento, que ella ya está aquí. Lo importante es vivir esos momentos. Disfrutarlos. La vida, en realidad, no tiene otro sentido. No hay ningún secreto oculto y, cuanto antes lo entendamos mejor. Mientras, la pimienta espera. Nunca tuvo prisa. Aguarda, matando el tiempo, el que llegue su hora. Le gusta pensar que es necesaria. Y en cierto modo lo es, pero no para todos. Sabe que yo también la estaré esperando aquí, para siempre.

"La vida es lo que te ocurre mientras estás ocupado haciendo otros planes" John Lennon