Me da igual lo que diga Heisenberg. El gato está muerto. No hace falta ni siquiera abrir la caja para comprobarlo. Todas esas cosas del destino, la suerte, las probabilidades y las funciones de onda no son más que cuestión de fé. Y a mi de eso me queda poco.
Es curioso como hace no tanto tiempo pensaba que conocer el futuro lo haría aburrido. Quedaría mi vida sin su sal y su pimienta (todo en dosis altas pero no letales!) En el fondo, sigo pensando lo mismo. El problema está en que esperar lo inevitable no hace nada más fácil ni entretenido.
Sunday, December 30, 2007
Friday, December 14, 2007
no vale la pena
No es cuestión de orgullo, es cuestión de tiempo.
Antes no me arrodillaba, nunca. Entonces sí era orgullo. No lloraba, jamás. Ese tiempo pasó. Como tantas otras cosas pasaron. Sólo guardo de aquellos tiempos un recuerdo. Me gustaría decir que vago, pero es firme. Es más que eso. Es agudo. Corta. Hiere.
Tal vez sea algo más que un recuerdo. Quizá sea una espina. No en mi corazón, de eso ya yo no tengo. Una tarde de diciembre, lo arrojé a los bolsillos del viento. Será una espina en mi almohada. Que no me deja conciliar el sueño. Noche tras noche lo intento. Desespero.
Ya no me cuesta llorar. Ahora me faltan motivos. Me faltan daños, y faltas. Ninguno vale la pena. Ninguno vale mis lágrimas. El darse cuenta de eso fue sólo cuestión de tiempo.
Antes no me arrodillaba, nunca. Entonces sí era orgullo. No lloraba, jamás. Ese tiempo pasó. Como tantas otras cosas pasaron. Sólo guardo de aquellos tiempos un recuerdo. Me gustaría decir que vago, pero es firme. Es más que eso. Es agudo. Corta. Hiere.
Tal vez sea algo más que un recuerdo. Quizá sea una espina. No en mi corazón, de eso ya yo no tengo. Una tarde de diciembre, lo arrojé a los bolsillos del viento. Será una espina en mi almohada. Que no me deja conciliar el sueño. Noche tras noche lo intento. Desespero.
Ya no me cuesta llorar. Ahora me faltan motivos. Me faltan daños, y faltas. Ninguno vale la pena. Ninguno vale mis lágrimas. El darse cuenta de eso fue sólo cuestión de tiempo.
Sunday, December 9, 2007
alma de marinero
En el fondo tenía razón Serrat:
"eres como una mujer
perfumadita de brea,
que se añora y que se quiere
que se conoce y se teme"
Inmensa en tus mil secretos. Eres mi amante infiel. Con tus besos sabor a sal, tú quitas y das la paz. Busco en tu profundidad y veo tu soledad cuando me miro al espejo.
Y como tiene que acabar, hagámoslo sin pensar. De una forma natural: rompiendo tú en las olas y yo, tan cantor como embustero, con alma de marinero. Sin novia en todos tus puertos.
"eres como una mujer
perfumadita de brea,
que se añora y que se quiere
que se conoce y se teme"
Inmensa en tus mil secretos. Eres mi amante infiel. Con tus besos sabor a sal, tú quitas y das la paz. Busco en tu profundidad y veo tu soledad cuando me miro al espejo.
Y como tiene que acabar, hagámoslo sin pensar. De una forma natural: rompiendo tú en las olas y yo, tan cantor como embustero, con alma de marinero. Sin novia en todos tus puertos.
Thursday, November 29, 2007
de lo inexacto de las relaciones humanas
No es que las ciencias exactas se me den muy bien tampoco. Pero hay una máxima que suele cumplirse. Si un fenómeno es estudiado y se repite con los mismos resultados en las mismas condiciones y si hay una teoría que lo explique con la mejor cantidad de suposiciones, esta teoría es válida. Por lo menos hasta que la echen abajo. Con las personas intento hacer lo mismo. Pero no funciona. No seguimos ningún patrón lógico o, al menos, ninguno que yo conozca. No obstante, siempre intento ajustar nuestro comportamiento a alguna teoría en base a mi experiencia para/con ustedes. Tengo la esperanza que conseguirlo algún día. Puede que, en el fondo, nos parezcamos al tiempo. No es que seamos impredecibles, es sólo que hay demasiados factores capaces de tirar todo abajo en un segundo y provocar las más mostruosas tormentas.
Monday, November 26, 2007
desde mi prisión
Me asfixio. Cada vez me cuesta más respirar. Hay aire, lo sé. Tampoco le pasa nada a mis pulmones. Ahora pienso más despacio. Todo se ralentiza. Es como si el oxígeno no llegara a mi cabeza. Algo debe estar mal. La vida se me escapa entre los dedos. Sin pausa. Con prisa.
Me muero. No hay barrotes en mi cárcel. Ni celdas ni carceleros. Ni víctimas ni verdugos. Ni vencedores, ni vencidos. Paseo, solo, por el patio y los pasillos. Por los oscuros rincones de mi pasado y las claras estancias de mis sueños. Ni rastro de vida. ¿El sol?. Ayuda, pero no es suficiente. ¿Dónde fue mi libertad?. Será que la he perdido.
Las puertas están abiertas y de par en par las ventanas. Puede que haya escapado. Pero no. Ella sigue aquí. Soy libre. Tengo toda la libertad del mundo. La libertad de no hacer nada.
Me muero. No hay barrotes en mi cárcel. Ni celdas ni carceleros. Ni víctimas ni verdugos. Ni vencedores, ni vencidos. Paseo, solo, por el patio y los pasillos. Por los oscuros rincones de mi pasado y las claras estancias de mis sueños. Ni rastro de vida. ¿El sol?. Ayuda, pero no es suficiente. ¿Dónde fue mi libertad?. Será que la he perdido.
Las puertas están abiertas y de par en par las ventanas. Puede que haya escapado. Pero no. Ella sigue aquí. Soy libre. Tengo toda la libertad del mundo. La libertad de no hacer nada.
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